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FIGURAS DEL
RENACIMIENTO ANDRES VESALIO (1514 - 1564) |
El nombre original de la familia Vesalio parece
haber sido Wesel o Wessel, que significa "comadreja" En la parte central
superior del famoso frontispicio de la Fabrica aparecen dos querubines
sosteniendo el escudo de la familia, que muestra tres comadrejas corriendo.
Vesalio representa la quinta generación de médicos en su familia: su tatarabuelo
Pedro reunió una valiosa colección de manuscritos médicos de su tiempo (fines
del siglo XIV), muchos de ellos se conservaron en posesión de la familia por
cuatro generaciones y formaron parte de las lecturas del joven Vesalio más de
150 años después. En 1533 Vesalio inició sus estudios de medicina en la
Universidad de París, con Jacobus Sylvius, el anatomista, Jean Fernel, nosólogo
y filósofo, Johann Günther, más filólogo que médico, y otros más, todos ellos
convencidos galenistas. En 1536 Vesalio abandonó París sin graduarse y regresó a
Lovaina a terminar sus estudios, pero sólo logró el grado de bachiller. En 1537
se mudó a Padua y ahí su carrera fue meteórica, pues ese mismo año se graduó de
médico y al día siguiente el Ilustre Senado de Venecia lo nombró profesor de
cirugía, lo que incluía entre sus obligaciones la enseñanza de la anatomía.
El joven profesor (tenía entonces 23 años de edad) inició sus lecciones de
anatomía humana con un éxito sin precedentes, debido a tres factores
principales: 1) sus conocimientos directos de la materia, que ya eran
considerables; 2) su práctica de realizar personalmente y sin ayuda de
prosectores todas las disecciones; 3) su uso de diagramas o esquemas para
ilustrar distintos detalles anatómicos. En abril de 1538 (sólo cinco meses
después de haber sido nombrado profesor) publicó sus Tabulae Anatomicae Sex
(Seis tablas anatómicas), que son seis carteles, tres de ellos del sistema
vascular (dibujados por Vesalio) y los otros tres del, esqueleto (dibujados por
Van Kalkar), a los que Vesalio agrego breves explicaciones y nombres de muchas
de las estructuras en tres idiomas. En estas Tabulae, Vesalio todavía sigue
fielmente la anatomía galénica, pero su interés no es sólo ése sino que además
sirven para apreciar el enorme salto que dio en los cinco años que las separan
de su inmortal Fabrica, que apareció en 1543. En ese año Vesalio abandonó Padua
y al siguiente fue nombrado médico de la corte de Carlos V, donde pasó el resto
de su vida.
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Los cinco años que vivió en
Padua fueron suficientes para producir su obra maestra, mientras que los 20
siguientes parecen haber sido de frustración y tedio. En 1555 una segunda
edición de su Fabrica pero con muy pocas modificaciones, y una carta que le
escribió a Falopio se publicó hasta después de su muerte, en 1564. |
El libro termina con un pequeño capítulo sobre algunos experimentos
fisiológicos, como esplenectomía, afonía por sección del nervio recurrente,
parálisis muscular después de sección medular, sobrevivencia del animal después
de abrirle el tórax si la respiración se mantiene con un fuelle, etc. A las dos
primeras partes, o sea al esqueleto y a los músculos estriados, Vesalio dedica
42 del total de las 73 láminas, revelando con claridad el interés que tenía en
que su libro fuera útil no sólo a los médicos sino también a los pintores y
escultores. En muchas de las ilustraciones las figuras posan como estatuas
clásicas en un ambiente bucólico, con colinas, árboles, rocas y ruinas romanas,
así como un río cruzado por un puente y varias construcciones más recientes; las
figuras poseen actitudes y movimientos de seres vivos.
En la historia de la medicina el libro de Vesalio brilla como una obra única.
Desde luego, antes de la publicación de la Fabrica no había aparecido nada que
ni remotamente se le pareciera, no sólo por la riqueza de sus ilustraciones sino
por el contenido que, como ya se ha mencionado, critica a Galeno y expone sus
errores. Además, después de la publicación de la Fabrica pasaron muchos años
para que apareciera otro libro que pudiera compararse con él, y algunos
conocedores opinan que eso todavía no ha ocurrido. Pero además de su
contribución al avance del conocimiento anatómico del hombre y de su gran valor
artístico, el libro de Vesalio es también un parte aguas en la historia de la
ciencia en general, en vista de que es uno de los primeros textos donde se
concede más autoridad a la observación de la realidad que a lo escrito sobre de
ella por las autoridades. Vesalio no escribió un libro perfecto: la Fabrica
contiene más de 200 correcciones a la anatomía galénica pero también muestra
errores, más en las ilustraciones que en el texto, que está escrito en estilo
afirmativo, con gran autoridad y no poca arrogancia, quizá revelando que el
autor (él mismo lo dice) apenas tenía 28 años de edad. Pero al considerar a
Vesalio como hombre representativo del Renacimiento científico, sus
equivocaciones se vuelven poco importantes; lo que destaca es su postura frente
a la naturaleza, en comparación con las de sus predecesores y contemporáneos.