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Medivisión |
El bastón de Esculapio |
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Otro símbolo semejante al caduceo es
la vara de Esculapio, o sea una vara de ciprés con una serpiente
enroscada. Este emblema apareció unos 800 años a de J. C., en tiempos de
Homero. Según la mitología, Esculapio era hijo de Apolo y de Coronis; ésta era hija de Flegias, rey de Tesalia. Existe una leyenda en la que, encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo (por cesárea) lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Girón, quien le enseñó la medicina. |
A este dios de la Medicina los griegos le llamaban Asklepios,(significa "incesantemente benévolo") y los romanos Aesculapius (Esculapio). Esculapio acompañó al héroe Jasón, jefe de la expedición de los argonautas que iban en busca del vellocino de oro.
Esculapio existió realmente en Tesalia, y era un médico de gran
fama. Después de su muerte fue deificado y entonces empezaron las leyendas,
siendo venerado en Atenas y Corinto, y en Pergamo, ciudad donde nació Galeno.
Según otra leyenda, Esculapio estaba asistiendo a Glauco, cuando bruscamente
cayó éste mortalmente herido por un rayo. Apareció en la habitación una
serpiente y Esculapio la mató con su bastón; otra serpiente entró y revivió a la
primera, metiéndole unas hierbas en la boca. Con estas mismas hierbas, se dice
que Esculapio logró resucitar a Glauco.
A ruegos de Plutón, dios de los infiernos, Júpiter hizo morir a Esculapio porque
éste curaba los enfermos y resucitaba los muertos, y el infierno se quedaba
desierto. Por solicitud de Apolo, Esculapio quedó inmortalizado, permaneciendo
entre las estrellas en el cielo.
No se sabe con certeza si en tiempos de Homero se consideraba a Esculapio ya
como un dios o sólo como un médico que lograba curaciones asombrosas. En La
Ilíada se le representa como aristócrata, caudillo y médico; sus hijos Macaón y
Podalirio participaron en el sitio de Troya como médicos y militares. Según la
leyenda, Esculapio nació en Epidauro, pero también se le considera hijo de
divinidades solares, como su padre Apolo cuyos rayos ejercían una acción
bienhechora sobre el cuerpo.
Esculapio tuvo por esposa a Epiona "la dulce" y varias hijos: tres hijos:
Godalirio, Machaon (médicos que aparecen en La Illiada) y Telesforo, y cuatro
hijas: Hygia, que es la preservadora de la salud (de la que deriva el término
Higiene), Panaqueia, que era farmacéutica (Panacea, "la que todo lo cura"), Egle,
que era partera y oculista, y Laso que era enfermera.
Los templos dedicados a Esculapio se llamaban asclepiones. El famoso Santuario
de Epidauro (Peloponeso) fue probablemente el primer asclepión. Tenía uno de los
mayores teatros del mundo antiguo; allí los enfermos encontraban por lo menos
alivio mental.
Los enfermos que visitaban el santuario de Esculapio, que tardó varias
generaciones en construirse, solían llegar de muy lejos. Los peregrinos tenían
la esperanza de que el dios médico les curaría mientras dormían. El templo
estaba conformado por tres terrazas estructuradas en niveles y a las que se
llegaban por grandes escalinatas. En la terraza más baja se abrían numerosos
pozos en donde se practicaban abluciones rituales. En la terraza central, los
peregrinos ofrecían sacrificios al dios. En ella se hallaba también el Tesauro o
tesoro del templo. Cada persona que obtenía la ayuda del dios debía hacer una
donación; es decir, debía pagar honorarios. La tercera terraza, a la que se
llegaba por una majestuosa escalinata, era la más alta. Estaba rodeada por tres
de sus lados con salones columnarios. En este abatón se llevaba a cabo el
llamado sueño terapéutico, la "incubación". Todo este servicio, era
proporcionado por sacerdotes que disponían a los enfermos en las salas donde se
hallaban dispuestas camas en las que se producían las curaciones mientras
dormían.
El único documento que describe las actividades nocturnas, que acaecían durante
el sueño terapéutico, es un fragmento de una comedia escrita por Aristófanes. En
ella, un esclavo inculto describe los hechos de la siguiente manera: "Al
anochecer los enfermos se acuestan en las camas de reposo (gr.
cline; de donde proviene el
término clínico). Los siervos del templo (gr.
therapeutes) apagan la luz y piden
silencio. Un sacerdote da entonces una vuelta para recoger el pan de oblación de
los altares. Después aparece el dios escoltado por sus dos hijas y un esclavo.
Va de cama en cama para examinar a los enfermos y mezcla ungüentos y jarabes".
Actualmente se considera que las causas psicosomáticas de muchas
enfermedades, la disposición y la fe de los que buscaban auxilio, así como la
irradiación del lugar desempeñaron un papel decisivo en el éxito que alcanzaron
las curaciones en el templo bajo la protección de Esculapio.
El culto a Esculapio pasó a Roma en los primeros años del siglo III a de J. C.
Las fiestas que celebraban los romanos en su honor se llamaban Esculapias.
A Esculapio se le representa como un hombre de edad madura, barbudo, de mirada
serena y con abundante cabellera que recoge con una diadema. Casi siempre
aparece vistiendo un manto que deja al descubierto el brazo derecho y el busto.
Sus atributos son la copa con la bebida salutífera, el báculo con la serpiente
enroscada -signo de adivinación entre los griegos- y un perro en recuerdo del
que llevaba consigo el pastor Arestanas, quien recogió a Esculapio en el monte
Titón.
En 293 a de J. C. se desarrolló una grave epidemia en Roma; desesperados sus
gobernantes consultaron con los oráculos de Sibilina, y éstos aconsejaron que
trajesen a Esculapio de Epidauro. A tal fin le enviaron una galera, la cual
regresó trayendo a bordo una serpiente sagrada. Cuando la embarcación entró en
aguas del Tiber, acercándose a la “Isola Tiberina” de Roma, la serpiente saltó a
tierra y la epidemia cesó inmediatamente. Como prueba de gratitud los romanos
construyeron un barco de piedra, al sur de la isla. En la proa de la nave se ven
las figuras de Esculapio y la serpiente, y el mástil está representado por un
obelisco. En dicha isla se halla hoy la iglesia de San Bartolomé y el Hospital
de San Juan de Dios.
Las serpientes representadas en los símbolos de Esculapio corresponden al género
Coluber longissimus, de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo.
Estos ofidios aún se encuentran en las ruinas de los templos romanos del Sur de
Europa. Es improbable, como dice la literatura antigua, que las serpientes
chuparan las heridas de los pacientes, pero según los sacerdotes de Epidauro,
bajo su influjo se conseguían curas milagrosas.
Aunque ninguna de las estatuas de Esculapio son originales,
existen muchas reproducciones por Fidias y Mirón. Algunas de ellas pueden
admirarse en la galería de los Oficios (Florencia), el Louvre de París, y los
museos de Dresden, Letrán y Nápoles.
Actualmente la vara de Esculapio sirve de emblema del cuerpo médico del ejército
en Gran Bretaña, Alemania, Suecia, Francia, México y Filipinas. En 1818, los
Estados Unidos también incluyeron este símbolo en las insignias del cuerpo de
Sanidad Militar; las fuerzas aéreas lo adoptaron en 1957. En 1912 la American
Medical Association adoptó el símbolo de Esculapio como emblema oficial de esta
organización. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo usa desde su
fundación en 1947.